La luz que enciendes por la noche puede estar dañando tu corazón
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Por Denisse Clyton | Back to Essentials
Llevamos décadas hablando de dieta, ejercicio y tabaco como los grandes enemigos del corazón.
Y sí. Todo eso importa.
Pero hay algo que nadie te ha contado. Algo que haces cada noche. Algo tan normalizado que ni siquiera lo cuestionas.
Dejar la luz encendida mientras ves la tele, scrolleas el móvil o simplemente duermes con la persiana subida.
Eso también está dañando tu corazón.
Y ahora hay un estudio que lo demuestra.
El estudio que lo cambia todo
En octubre de 2025 se publicó en JAMA Network Open — una de las revistas médicas más prestigiosas del mundo — una investigación que llevó casi una década completarse.
89.000 personas. 13 millones de horas de datos de luz registrados con sensores en la muñeca. Seguimiento de 9 años.
Los resultados son difíciles de ignorar.
Las personas que dormían con más luz artificial por la noche tenían, comparadas con las que dormían en oscuridad:
- 47% más riesgo de sufrir un infarto de miocardio
- 56% más riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca
- 32% más riesgo de enfermedad coronaria
- 32% más riesgo de fibrilación auricular
- 28% más riesgo de ictus
Y lo más importante: estos números se mantuvieron incluso después de descartar dieta, ejercicio, tabaco, alcohol, genética y calidad del sueño.
La luz nocturna tiene un efecto independiente de todo lo demás.
¿Por qué la luz de noche daña el corazón?
Tu cuerpo tiene un reloj interno. Se llama ritmo circadiano. Y lleva millones de años funcionando con una regla muy simple: luz de día, oscuridad de noche.
Cuando rompes esa regla, todo se desregula.
La melatonina desaparece. Esta hormona no solo regula el sueño. También protege el sistema cardiovascular, reduce la inflamación y actúa como antioxidante. La luz artificial por la noche suprime su producción en minutos.
La presión arterial sube. Los estudios demuestran que la desregulación circadiana por luz nocturna eleva la presión arterial de forma crónica. Y la hipertensión es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular.
La sangre se vuelve más espesa. La alteración circadiana favorece la hipercoagulabilidad, es decir, que la sangre tenga más tendencia a formar coágulos. Eso aumenta el riesgo de infarto e ictus.
La inflamación aumenta. El cuerpo en modo circadiano alterado produce más marcadores inflamatorios, los mismos que están detrás del desarrollo de aterosclerosis y enfermedad coronaria.
¿Quién tiene más riesgo?
El estudio encontró algo especialmente relevante para las mujeres.
La asociación entre luz nocturna y riesgo de insuficiencia cardíaca y enfermedad coronaria fue mayor en mujeres que en hombres. Esto se debe a que el sistema circadiano femenino es más sensible a la luz brillante.
También se observó mayor riesgo en personas más jóvenes para la fibrilación auricular e insuficiencia cardíaca. No es un problema solo de mayores.
Lo que nadie te dijo sobre la luz
Desde pequeñas nos enseñaron a apagar la luz al salir de una habitación. Para ahorrar energía.
Nadie nos enseñó a apagarla para proteger el corazón.
Nadie nos habló del tipo de luz que usamos por la noche. De que hay longitudes de onda que el cerebro interpreta como "es de día, no produzcas melatonina, no descanses". Y otras que no interfieren con ese proceso.
La luz azul — la que emiten móviles, televisores, fluorescentes y LEDs blancos — es la más disruptiva. Es la que más suprime la melatonina. La que más desregula el ritmo circadiano.
La luz roja, en cambio, es la única longitud de onda que no activa esa respuesta. Tu cerebro no la interpreta como señal de día. No suprime la melatonina. No altera el ritmo circadiano.
Por eso existe. Por eso la uso.
Lo que puedes hacer esta noche
No hace falta hacer todo a la vez. Un cambio pequeño ya marca una diferencia.
Empieza por aquí:
Apaga todas las luces blancas o azules al menos una hora antes de dormir. Si necesitas luz, usa luz roja o luz muy tenue y cálida.
Pon el móvil en modo luz nocturna a partir de las 8 de la tarde, o mejor aún, déjalo fuera del dormitorio.
Cierra las persianas. La oscuridad total mientras duermes no es una rareza. Es lo que tu cuerpo lleva millones de años esperando.
Y si puedes, exponte a la luz natural por la mañana. El estudio también encontró que más luz de día protege el corazón. El ciclo completo importa: luz cuando toca, oscuridad cuando toca.
La pregunta que me hago
Llevamos décadas invirtiendo en medicamentos para el corazón. En estatinas, anticoagulantes, antihipertensivos.
¿Cuántos de esos problemas tienen su origen en algo tan simple como la luz que dejamos encendida cada noche?
No te digo que la luz nocturna sea la única causa. Te digo que es un factor documentado, medido en 89.000 personas durante 9 años, publicado en una de las revistas más serias del mundo.
Y que es gratis evitarla.
Fuente: Windred et al. "Light Exposure at Night and Cardiovascular Disease Incidence." JAMA Network Open, octubre 2025. doi:10.1001/jamanetworkopen.2025.39031
Back to Essentials by Denisse Clyton — Porque lo que no ves también importa.